27.6.09

Daguerrotipo


Despegué una vez mis manos
de una piel que creí era la mía.
Todo fue tan pasajero.
Todo sigue siéndolo…

¿Debería de seguir buscando?
Porque la Espera…
La Espera tiene
doble vía por carácter,
y ese ir y venir
me está dejando Quieta,
Muy Quieta…

Demasiado Quieta.

27.12.08

DevueltaEnvuelta


Vine…

Aquí,

De último,

Porque ya no sabía adónde ir.

Porque desde que fuiste

Mi primer recurso

Siempre has sido el último.

Porque correr cansa y

Esconderse absorbe, maltrata.


Y me quiero ir…

Porque venir aquí,

De último,

Es solamente otra manera

De retarte


(A que me retes)


16.11.08

Los amantes

Y es que después de tanta vivencia, que es tan poca al mismo tiempo, se termina siendo inmortal. Inmortal ahí, inmortal ahora, inmortal después. Pero... ¿quién dice que en la inmortalidad hay tiempo?

Simplemente inmortal(es), porque ¿cuánta vida es tanta vida?

Hacer cada cosa y vivirla en el momento, en el espacio; ponerle atención sincera a la vivencia; ser voluntariamente interminables, fértiles.

Esa, es la consecuencia.

3.11.08

La Pelea

Hoy vengo armada, toda
De los pies a la cabeza, armada
De la piel y hasta el cabello, armada.

Los músculos firmes y los huesos atentos
Todos mis sentidos en señal y virtud de prestancia
En íntima solidaridad con el momento, conmigo...
Con vos, el alimento.

A
rmada porque es hoy cuando me vierto
Vierto mis palabras, al fin, a manera de riego.
Y se me estrecha hacia lo largo la figura conforme crece sin reparos
Abarcando el movimiento, olvidando el pudor y su hipocresía...

Peleo
La pelea en gratitud que descubre que somos atisbos del mundo
De nosotros, ¿por qué no?
De este momento.

9.4.08

Conmigo o sin vos


El movimiento empieza a doler
Porque no sabe adónde ir,
Porque no sabe qué decir,
Qué pensar, qué línea recorrer...
Cómo ser movimiento otra vez.

Y vos, tan grande, vos,
De pronto estás acá
−¿No has estado siempre?−
Conmigo o sin vos, venís.

Y es que te llamo sin saberlo
Porque hoy es un día de esos −esos
De los que sabés no logro comprender
Pero intento mantener despiertos
Para intimar con mi aroma y mi angustia,
Mi sabor y mis ansias.

Para invocarme movimiento de nuevo.

17.3.08

La tentación

Levantar los brazos, los ojos, las piernas. Mi sexo, mi mente, mi espíritu.

Acostarme en el piso de madera y sentir que todo pasa por estas tablillas de años: mi cuerpo, sintiéndose. Mis lágrimas, sintiéndome. Lo que hay aquí adentro y allá afuera, haciéndome sentir. Y es que sí, exploto en sensaciones. Podría voltearme (puedo hacerlo).

Hacer canulitas para dejar salirme para mí, para vos, para todas estas vibraciones de vida que están esperando por mí. Líneas sinuosas, vivas de color, que se disparan, ansiosas de que las remonte y lleve a ese lugar que sólo yo conozco. Las veo, ¿sabés?, correteando a mi alrededor, como diciéndome “Vení. Vení a jugar”, llevándome a que las transforme, que les de lugar y carácter de palabra, línea, color, canto, baile, movimiento, placer... Arte. Lugar y carácter de mí. Es todo un juego de amor, de encanto, de aventura, de búsqueda y encuentros: conmigo, con vos, con el mundo. Con Ella.

Y el saber que no estoy sola en mi arteactuar, que me podés y querés acompañar, me incita a la mociónemoción. Aunque sea un ejercicio individual y me competa a mí el destino de mis configuraciones, tener la dicha de compartir una labor tan hermosa es vehículo de una gran esperanza y agradecimiento, de motivos nuevos para mi instinto de creación. La Soledad, siendo tan amiga por compartirme todos estos años, sabe que te agradezco.

Porque la Vida se las trae conmigo. En tanto la quiero acompasar a ritmos que sabe no son los que soy, me agarra y, quieta o estrepitosamente, me arrebata de mi pseudovivir rutinario. “Dale, que sabés que soy infinita, que te estoy esperando”, me dice cada vez que quiere. “Sentís que te persigo, que te quiero cerca. ¡Dejame que te atrape!”, me exclama siempre. Siempre. Y yo, después de mucho escabullirme y negarme a su bendita tentación, me dejo atrapar, envolver, alimentar por su deseo y el mío de hacernos felices.

Pecadoras si se quiere, pero libres.

26.1.08

Quietainquieta


Estado de trance...

Encontré sentidos sinsentido
y mi cuerpo, incluyéndome,
y mi mente, extrayéndose,
Rompían en pedazos por todas las respiraciones
−que eran tantas,
y una en consonancia−.

Atemporal,
etérea,
lacia...
La vida se detuvo entre mi piel
para, conmigo, darse a conocer:
Quietainquieta.
Develando su mirada,
movimiento,
su abstracción.

Éramos una:
Quietainquieta...

Era yo.